lunes, mayo 08, 2006

Lacras humanas

Me causaron náuseas varias situaciones que acontecieron este fin de semana. Por un lado, la inédita decisión de un tal Di Tomaso, que apenas asumió en Blanquiceleste S.A. anunció que Reinaldo Merlo era el nuevo DT de Racing. No bastó el enorme amor por la camiseta que demostró el Cholo Simeone en tiempos de amor al dinero, ni la levantada que tuvo la Academia en el final del Clausura, sumando todos los puntos en juego en las últimas cuantro fechas, ni el apoyo que logró entre los hinchas el último caudillo de la Selección Argentina, después de varias semanas de intolerancia. El tipo este llegó y pisoteó todo lo que sembró el Cholo en este breve lapso, y nombró el apodo mágico para los racinguistas: Merlo. No quiero explayarme sobre "Mostaza" porque ya lo haré en un post especial, pero es una de las grandes mentiras del fútbol, que logró trascendencia por ganar un campeonato comprado. Los otros dos hechos vomitivos pasaron en Avellaneda, donde Boca se consagró campeón con comodidad ante un triste Independiente. El primero lo protagonizó un grupito de tarados que se colgaron del alambrado local y, ante el pedido del juez Daniel Giménez para que bajen, le decían, desafiantes: "suspendelo". Imbéciles. Pero, ¿cómo se llega a esto? La AFA debería haber suspendido la cancha del Rojo luego de que los plateístas agredieran al DT de Banfield. Sin embargo, no sólo no le clausuraron el estadio, sino que además ¡el partido sigue!. Esto se debe a que Julio Grondona, simpatizante de Independiente, decidió darle una ayudita a su club preferido para que entre a las Copas. ¿Con quién pelea el Rojo uno de los últimos lugares? Si señor, con Banfield. Pero por suerte parece que a pesar de esta ayuda, los de Avellaneda, otrora rey de copas, no se clasificarán por su propia incapacidad. Finalmente, el bochorno del final. No sólo es un disparate que el campeón no pueda dar la vuelta olímpica "para evitar violencia", en una clara declaración de que "ganaron los violentos", sino que los mismos que se dicen estar en contra de actos vandálicos, van y ponen plata para meter la camarita en el vestuario, filmar los festejos en exclusivo y tirar por la borda todo el operativo de seguridad. Más claro: Se había acordado que el plantel de Boca se iría enseguida del estadio de Independiente para celebrar en su cancha (insisto, es un disparate). Sin embargo, gente de Fox Sports le acercó a la dirigencia de Boca una importante suma de dinero (se habla de 200 mil dólares) para meter, en exclusiva, una cámara en el vestuario del campeón. Esto generó un prolongado festejo para las cámaras, lo que generó que el plantel tarde en salir, y que los hinchas locales rompan el micro visitante. Y ni que hablar del resto de los periodistas "de segunda", que recién pudieron realizar sus tareas cuando a los señoritos de Fox se les ocurrió dar por terminada la fiesta privada. Todo muy desagradable.